Algunos pensamientos, algo desconectados, sobre el acto de caminar.
Disfruto de caminar.
Odio caminar cuando hay mucha gente. Me pone nerviosa que me bloqueen el paso. Me dan ganas de empujarlos. Me las aguanto.
Disfruto caminar por una ciudad o un barrio que no conozco. Me parece una forma íntima y personal de conocerlos.
También disfruto caminar por calles conocidas. Siento que pertenezco.
No tengo sentido de la orientación y cuesta trasladar lo que veo en un mapa a la realidad. No entiendo cómo ubicarme.
Caminar es bueno para el cuerpo y para la mente.
